Viaje a la eternidad

 

Ahora entiendo realmente porque Roma va unida siempre al epíteto de eterna.  No porque sea imperecedera o perdurable en el tiempo, que también lo es, no, Roma es eterna porque necesitarías toda una eternidad para conocer sus secretos.

Desde las ruinas de la época imperialista hasta las construcciones  renacentistas, Roma imprime en el visitante, una extraña y fuerte sensación de grandiosidad, admiración y respeto. Y aunque hayan sido decenas las veces  que te lo hayan relatado, no alcanzaras a sentir tal sensación hasta que tus pies pisen por primera vez el suelo de la ciudad de las siete colinas. Seguir leyendo “Viaje a la eternidad”